Cartas cruzadas, Ana alejandre

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miércoles, 28 de febrero de 2018

FÁBULA DE AYER:: EL ASNO CARGADO DE RELIQUIAS




El asno cargado de reliquias
(De Félix María de Samaniego)

De reliquias cargado
 un asno recibía adoraciones,
 como si a él se hubiesen consagrado
 reverencias, inciensos y oraciones.
En lo vano, lo grave y lo severo
que se manifestaba,
hubo quien conoció que se engañaba,
y le dijo: «yo infiero
 de vuestra vanidad vuestra locura:

el reverente culto que procura
 tributar cada cual este momento,
 no es dirigido a vos, señor jumento,
que sólo va en honor, aunque lo tientas,
de la sagrada carga que sustentas.»

Cuando un hombre sin mérito estuviere en elevado empleo o gran riqueza, y se ensoberbeciere porque todos le bajan la cabeza para que su locura no prosiga, tema encontrar tal vez con quien le diga: «Señor jumento, no se engría tanto, que si besan la peana es por el santo.»


….Y FÁBULAS DE HOY:CARLES PUIGDEMONT Y SU DELIRIO DE SER PRESIDENT EN LA DISTANCIA





Carles Puigdemont y su delirio de ser President en la distancia

Carles Puigdemont es la demostración viva de la locura secesionista que hace perder el juicio a quienes lo padecen y continúan así el esperpento vivido en Cataluña antes de la huida de Puigdemont y algunos de sus adláteres, y perpetúan el ridículo en el extranjero desde donde sigue manifestando su legitimidad para ser nombrado President de la Generalitat (en lo vano, lo     y lo sereno que se manifestaba),  a pesar de su condición de huido de la  usticia española por ser la cabeza visible del disparate secesionista y su intento de “desconexión” unilateral de España, en una burla intolerable a la Constitución, al Ordenamiento Jurídico español y a sus obligaciones de mandatario público  (hubo quien conoció que se engañaba y le dijo: «yo infiero de vuestra vanidad vuestra locura): que ha traicionado la voluntad del electorado catalán cuando se hizo la farsa ridícula, ilegal y  disparatada de las pasadas supuestas elecciones catalanas que llenaron de vergüenza al 60% de los catalanes declarados no secesionistas y españolistas, además de a todos los ciudadanos españoles con un mínimo de juicio y sentido común.

Los secesionistas catalanes que aún siguen en España (unos en la cárcel, los menos) y, otros (los más), en libertad por no tener responsabilidades políticas, siguen apoyando la candidatura de Puigdemont, aunque han sido advertidos de que ningún huido de la Justicia puede ser electo a un cargo público; ni tampoco, en el caso de que se entregara a la Justicia española, podría serlo por estar encausado. Esto no lo entienden ni lo quieren entender quienes creen que las leyes están a la carta y cada uno puede coger aquella que  le conviene a su caso, y cortarle por aquí, enmendarla por allí, añadirle unas interpretaciones absurdas e irracionales, mientras el resto de los ciudadanos piensa que hay que ser político para vulnerar las leyes, huir de la Justicia e intentar hacer lo que  Puigdemont, que traicionó a sus compañeros en la siniestra aventura secesionista y los dejó abandonados a su suerte en las cárceles españolas, mientras el adalid del  separatismo se pasea por Europa dando conferencias y ruedas de prensa y enseñándoles a los catalanes y al resto del Gobierno lo que es no tener sentido de Estado, ni vergüenza ni agallas para enfrentarse a las consecuencias de sus actos.Mientras procura no venir a España para no entrar en la cárcel por muchos años, demostrando así su verdadera cobardía y catadura moral, permaneciendo en Europa y los medios de comunicación internacionales le han llamado, y lo siguen haciendo, “Puchi, el loco, que se creía Napoleón”.

Puigdemont y su coro de nostálgicos de su breve y fatídico paso por la Generalitat y de la Cataluña "libre y soberana" caída en desgracia y en la ruina más absoluta, siguen olvidando lo que dice Samaniego en su fábula:
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el reverente culto que procura
tributar cada cual este momento,
no es dirigido a vos, señor jumento,
 que sólo va en honor, aunque lo tientas,
de la sagrada carga que sustentas,

(Es decir, el malogrado  cargo de President al que aún cree que es acreedor,) en su delirio de fantoche que ha llevado a Cataluña a una posición tan peligrosa en la que aún está sumida y que costará muchos años a los catalanes, al Estado español y al esfuerzo de todos los españoles conseguir revertir y devolverle la bonanza económica, la seguridad jurídica y el bienestar social a la digna Comunidad catalana a la que Mas, Puigdemont, Junquera, Forcadell y demás ejemplos de  peligrosos iluminados han propiciado con su desprecio a la legalidad, al Estado de Derecho, a la Constitución y al pueblo español en su conjunto que va curándose de espanto ante estos ejemplos de revolucionarios desnortados, a quienes les hace falta muchos años de cárcel para pagar así todo el daño que han hecho a Cataluña, de la que son sus peores enemigos, y le sirvan de ejmplo a otros que en el futuro intenten otra locura semejante.

El pueblo catalán tiene que darse cuenta de quiénes son sus verdaderos enemigos a los que, por tener tan cerca y ser catalanes, son más peligrosos, dañinos y difíciles de descubrir (el caso de la familia Puyol lo demuestra) hasta que no llevan a sus conciudadanos al abismo ante el que han podido caer, definitivamente, por fiarse de quienes querían "salvar" a Cataluña del Estado Español, olvidando que el verdadero  peligro de Cataluña son ellos, los separatistas, enemigos ocultos  a los que tienen en casa y, si se descuidan, los echaran de ella para quedarse como únicos dueños de un territorio, de una Comunidad, y de una tierra que es de todos los catalanes que fueron los que la levantaron con su esfuerzo y la ayuda del resto de España, y no pueden quedar de brazos cruzados al ver como otros intentan destruirla, paradójicamente, para "salvarla".

Son los votos los únicos que pueden salvar a Cataluña de sus auténticos depredadores, los separatistas antiespañolistas, que pueden volver a intentar la "proeza" de separar a Cataluña de España, de Europa y del mundo occidental, para convertirla en una república de opereta en manos de unos auténticos sátrapas, maleantes sin escrúpulos.que sólo están al servicio de sus intereses personales, de su ambición y codicia.

 Que Dios guarde a Cataluña de sus salvadores.